La radiofrecuencia

La radiofrecuencia es un tratamiento revolucionario que favorece la formación de nuevo colágeno, elastina, reticulina y ácido hialurónico a través de un calentamiento profundo de la piel. Su tecnología, utilizada desde hace tiempo en cirugía, se ha adaptado ahora para su uso en cabinas de estética. En este campo, se está aplicando con éxito en diversos ámbitos, en los que está dando excelentes resultados y obteniendo grandes resultados con radiofrecuencia en casos de flacidez y arrugas en cara, cuello y escote, convirtiéndose en una buena alternativa al lifting quirúrgico. También resulta muy efectiva en zonas corporales con celulitis y depósitos de grasa localizada.
• Rejuvenecer la piel
• Remodelar el contorno corporal
• Reducir volumen
• Combatir la flaccidez
• Eliminar la celulitis
• Dar firmeza a los tejidos
Son radiaciones electromagnéticas que oscilan de forma simultánea en el campo eléctrico y magnético. Los aparatos de radiofrecuencia con aplicación estética generan un campo eléctrico dual, provocando un movimiento de rotación de las moléculas que genera calor capaz de llegar a profundidades de hasta 20 mm. , llegando así al tejido adiposo y la celulitis.
Las ondas electromagnéticas que llegan a la dermis profunda y a las capas subdérmica aumentan la temperatura del tejido interno, alcanzando los 46º C (temperatura a la que se llega gradualmente y sin provocar quemaduras). Este calentamiento profundo mejora la circulación local, promueve la degradación de tejido adiposo y estimula el drenaje de fluidos y toxinas retenidos en los tejidos.
• Un drenaje linfático que favorece la eliminación de líquidos estancados en el tejido adiposo.
• Un aumento de la circulación que mejora el tejido graso subcutáneo facilitando su eliminación.
• La formación de nuevas fibras de colágeno en la piel y en el tejido subcutáneo, dándole firmeza y eliminando la flacidez.
• Formación de fibroblastos que refuerzan la estructura de colágeno y rejuvenecen la zona tratada.
Protocolo del tratamiento
A pesar de la alta temperatura que pueden alcanzar los tejidos, la aplicación de la radiofrecuencia no resulta molesto ni doloroso, al contrario placentero. Antes de empezar, se limpia la zona a tratar y se aplica un gel que facilita el deslizamiento del cabezal y reduce la sensación de calor. Además, el aparato cuenta con un sistema de seguridad que mantiene tibio el cabezal que está en contacto con la piel, disminuyendo así la molestia del calor y evitando el riesgo de quemaduras.
Al final de la sesión, se siente es un poco de calor y la piel puede mostrar un ligero enrojecimiento que desaparece con el transcurso de una ó dos horas y la aplicación de un gel.
Dependiendo de la zona a tratar, la sesión puede durar de 45 a 90 minutos, puede repetirse al cabo de 24 horas. Algunos de los efectos de la radiofrecuencia, sobre todo los relacionados con la formación de nuevo colágeno (en tratamientos faciales), son lentos y progresivos y no se pueden ver en su totalidad hasta pasados 90 días, ya que ése es el tiempo vital en que se produce la colagénesis (formación de nuevo colágeno).
En cambio, en los tratamientos para la remodelación del contorno facial y para la pérdida de volumen los resultados pueden ser evidentes tras la primera sesión.
Con la radiofrecuencia se pueden realizar tanto tratamientos faciales como corporales.
Tratamientos faciales: resulta muy efectivo en casos de flacidez y arrugas en cara, cuello y escote, resultando ser una buena alternativa al lifting quirúrgico. Sesiones recomendadas: de 4 a 6 | Duración: Una hora aprox.
Tratamientos corporales: se obtienen muy buenos resultados en casos de flacidez en brazos, cara interna de muslos, glúteos y abdomen. También resulta muy efectiva en zonas con celulitis y depósitos de grasa localizada.
Sesiones recomendadas: entre 8 a 10 Duración de la sesión: Una hora a dos horas aprox.

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